Rejunte
A modo de prólogo: estos poemas andaban dando vueltas, los rejunté, y los puse por aquí. Notarás que no hay dedicatoria. Digamos que se lo dedico a quien lea. A vos.
El Ivo
Blanquiceleste.
Estoy por escribir
estoy por escribir sobre un barrilete
que yo mismo he construido
seductoramente
pa que mi hijo se conmueva
y me ayude
él
(mi hijo)
no sabe que la intención
no es remontar el barrilete
sino que transcurra
trashume
transmute
transpire
tranquilamente el viento
pero mi hijo
quiere que vuele
y luego que caiga el barrilete
y hará una analogía con eso
otro día
pero
tendrá que ir a rescatarlo a lugares
muy íntimos
le sacudirá las patadas de las nubes recíen paridas
pensará en el mundo
antes de pensar en su absurdo papá
y habrá entendido
que lo importante era
ese cielo
blanquiceleste.
Papá soltero
Cuando termine de sacudirme
del pelo del cuerpo
la tristeza y tu olor a perra
llevaré
un hueso tuyo como un tesoro
o el garrón completo
en el hocico este
que tantas botas han pateado
y tendré lágrimas y pestañas
y sabés qué?
voy a agarrar y a buscar un lugar
donde no haya buchón que lo encuentre
y con estas mismas patas
que acá viste
voy a hacer un agujero en mi tierra
y
me lo voy a esconder
para tu cachorro
y que coma un poco de ahí
es el hueso de la pata que perdiste
que el serrucho del desamor
que la puerta de un banco
la fauce de otro animal
la gangrena de una caricia
o un conductor drogado que te
lo arrancó de cuajo
es una parte tuya
lo que me quedó
lo que mordisquearemos
tu cachorro y yo
en la protección de las noches
mientras vos
empezás a ser casi feliz
mejor vestida
más urbanizada
menos pobre
y ojalá que más
porque te quiero...
y ojalá que nunca más vuelvas
porque te va a doler
lo que no vas a encontrar jamás.
Anécdota
Y la enferma me mordió ahí.
Justo ahí, ¿me podés creer?
Sobresaltado me empecé a manotear todo
a ver si tenía sangre
mientras ella muy en lo suyo
se me enroscaba
por otros lares de mi estructura muscular
que es mía
¡¡¡que no se come!!!
No sabía si llorar o reírme.
Me asustó.
¡¡¡AHÍ me mordió!!!
Sí, reíte vos.
No sé para qué te cuento mirá...
Ex
Basándome en que creés
que todo es posible
¿podrás considerar que es imposible
que me olvide de que tuve un hijo contigo
aunque vos no puedas hacer lo mismo?
El barro ("Me llamo barro aunque miguel me llame/
barro es mi creación y mi destino..."
Miguel Hernandez)
A veces barro mi rancho como si fuera una viejita
de esas pulcras aún con suelo de tierra
nunca barro de vecina chusma amiga de la policía
que se esconde al primer tiro
tampoco barro de bronca porque entonces
termino limpiando poco y nada
menos de apurada porque entonces me pongo
a la mugre del que me apure
he recicibo en virtud de no sé qué
el don y responsabilidad de manejar el barro.
Julieta.
A veces llego a mirar por la ventanota de un hotel
el lago gigante
con sus olas de manos de espuma de tercioperro blanco
pero me distraen tus tacos enormes
y tu cuerpo
acomodado a la tarde
y me pongo a pensar
no tanto en la pizzería donde trabajo
en una hora más o menos
si no en por qué termino acá
contigo
motocicleta de mi alma rota
y suicida
te digo julieta que yo de romeo
ni la palabra ni la idea
qué te digo?
albergue?
oásis?
campana?
soledad?
niña mía?
tucumana del aire?
mujer?
qué te digo?
ahora sos mi amiga
y no vas a querer verme más
y lo sé
y me pongo a penar
en cuanto evito el ascensor
y corro escalera abajo
con la sensación
de no haber estado allí
es difícil desconocer el afecto
o el dolor de las personas
cuando uno es pura empatía
y pura mierda y amor
todo junto
julieta
julieta
julieta.
Ex 2
corazón
le cambio el gatillo por el gatito
el fin de las cuentas por la verdad
la cara de ojete por la burla
la parálisis por el amanecer
la ojiva del misil por la ola en tu pie
le cambio
una zurda sin maradona por una mano de Dios
le cambio el freno por un pie bonito
aborto el trabajo de parto del odio
me rastreo un lápiz pero hermoso
y trepo al aletear con
y desde mi bandera
desde acá
soy blanco fácil
y mi sangre de dulce de leche
se hace azúcar
y termina leche
cuando me besa.
Criogenial II
Te siento en el asiento de atrás
el abuelo maneja
te pongo el cinturón de seguridad
amo tu alma
un auto azul rompiéndose
de andar por los barrios
y llevar gentes y sueños
un día de ir a la plaza y sangrar un helado
con un rayo en la lengua
como el de miguel que no cesaba
un grito de la vida
para despertarme sobresaltado
y morir de carcajada
El abuelo y nuestra lágrima
y el fuckin punto ciego
donde te he sentado
puesto el cinturon
y te he dado la espalda
como una sombra que vuelve
un felino de la brasa
que pone de pronto
las manos en tus hombros
despues de rodearte
y te trae de nuevo a la vida
Una pirámide
el reposo de
la momia con sonrisa de polvo
y tirria
mirria.
El punto ciego de la vida
no hay franela
que lo aclare
es todo con la manito calentita
que quita la escarcha
del auto del abuelo
el pueblo del abuelo
la caricia de mi viejo
como la tuya es mía
en la mejilla esencial de la cara
amor
hermano
futuro
esperanza.
Basta de la boludez de preguntar
qué es ser Peronista.
No sé qué dijo Mao
hoy.
Me cuento los dedos
y siempre varío
de resultado depende
desde qué lado arranco
a contar.
Pienso en los panaderos
que una sobadora les llevó la mano.
Y como me varía el resultado
y para encontar la verdad
agarro
y cierro la mano.
La otra si me queda viva
la uso para acomodarte
el cuellito de la camisa
que por fin te podés poner.
Entonces basta de preguntar
qué es ser Peronista.
Mirá el escudito.
Miren el escudo
compañeros.
Otra anécdota.
Hay momentos en que me pica la mano
y tengo por suerte
los bolsillos rotos.
Otros días tengo cagadera.
Otros vuelvo a juntarme
con mi familia
y sé que le robé
un ángel al horror
que lo traje de vuelta
y que vendo sueños.
Amorrrr.
(a mi hermanita)
Laura es una mujer
que yo conozco
que se presentó al mundo
como pudo
no como quiso
si no la quiero
con esa panza gigante
si no resuelvo
su soledad
no sirvo
servir es
poner la jeta
servir es adivinar
que te va a atropellar
la vida
(¡y cómo...!)
Laura es un recordatorio
en el teléfono celular
de la vida que viene
una insistencia en la punta
de aquélla montaña
una chimenea volcánica
una biblioteca
y esos coballos asquerosos
y queribles
Laura crece como un cactus
que hace casa
y raíces
como toda buena hembra.
Laura.
Beba la evolución.
Pero que sea agua.
Agarre el agua
y no trague:
beba.
Bese.
Hable y escuche
todavía sordo.
Mi abuela
con su bastón
me sienta de culo
a su lado
para hablarme.
Bebita la agua.
Te están llamando,
no es una confusión.
Amorrrrrr.
Ex 3
¿será posible que me devuelvas
la batería de cocina
el amplificador
la bodeguita para vinos
la tv
etc?
O un par de los años
que me arrancaste de la vida.
(Con las cosas de la cocina me conformo).
Beth
Ya en su cama la culpa no tiene hogar,
la caricia se abre con los dedos el vestido de noche,
la simple complicidad de los ombligos
es otro beso pero sin lengua,
la mañana invernal es un misterio
para usted y para mí en el patio de su casa,
y es el salto sin red
lo que nos salva de la nostalgia.
Ha preferido su cabeza no instalarse mi nombre
que si bien es breve
es un pequeño e inconfundible cuchillo
para cortar telarañas,
un cuchicheo en su almanaque,
un plato que se come con la boca
despierta y maldiciente del mimo.
Acostado en su frontera,
erecto como un soldado en la misma,
la miro con desconcierto y la agarro
como puedo por temor a que usted
se me caiga, se me quede, se me lastime,
pase del sudor a la lágrima
como quebrándose una pierna
al dar el primer paso
del camino de mil lenguas.
Digo bien si digo que su profunda belleza
esconde, como una caverna bajo el agua,
los animales más fosforescentes y ciegos
y misteriosos que un buzo triste
como el que soy
puede llegar a atrapar.
Algo de felino en mí se muerde la garra
para no dar el zarpazo y un maullido
contenido se transforma en un ronroneo
del que es mejor desconfiar.
Ahora sí puede decirse
que es usted mi amiga.
Camilo un 9 de julio.
Una tortafrita en tu mano de niño,
un nesqüí que le entibia la panza
a tu alma de angustia y risa ancestral.
De tu voz se nota que los océanos
han mordido la tierra por no gritar tu nombre,
se nota que los pájaros se llaman a silencio
y vuelan envidiosos a la ventana de nuestra casa.
Una sola lágrima tuya, grandota,
casi grosera, como una vaquita de san antonio
de agua salada, como un puñal en mi lengua,
como una cosa inexorable, brusca,
letal, hija de puta tu lágrima,
trashuma tu mejilla de la mañana.
Yo hay días que no sé qué hacer.
Yo hay días que no sé cómo hacer.
Tengo que poder con todo,
salir a patearle los dientes a la resignación,
quitarme el sueño,
ponerle pantalones a la voluntad,
acurrucarme en las penumbras de mi edad,
oir la flauta del afilador
en la inmensidad del barrio sitiado por el tráfico
de paco y desocupación,
mirar el patrullero de reojo por si acaso
se le escapa a un imbécil un tiro
y al mismo tiempo ver la belleza de una mujer
con las tetas insolentes en la camisa medio abierta,
la mano ruda y áspera de mi amigo el gringo josé
que cría flores por los jardines del pueblo
y safó del chupi,
mis vecinos opacos por las veredas calculando fechas,
la feria de artesanos y el concejo municipal
donde la madre de todas las artes
contrajo una estupidez de bodoque.
Pero tu lágrima, Camilo...
¿Dónde aprendiste a llorar así?
Si papá te dijo que tuvieras cuidado,
si soy lo más grande que hay,
si vivo cuidándote la espalda,hijo,
quién, qué, por qué, cuál es la idea macabra
de hacer llorar a un niño?,
cuál es el divino plan que contempla
que es necesario que llores?
Con una margarita y un alambre vengo, mi amor,
a arreglar y perfumar tu motor de abeja,
con una espalda de ogro verde que te hace reir
vengo a hacerte el aguante,
a escupir al comisario de tu dolor,
a mearle la bota a la alcahueta de la muerte,
a cuetear al diller del qué me importa;
acá viene papá
a ver qué carajo pasa,
porque si no estoy hablando giladas,
porque si no no me funca el universo
y quiero ver esa vaquita de san antonio salada
y solitaria como yo
abrir las alas
y volar de tu cara
para ir a cumplirte un deseo
como ser puede ser por ejemplo
tengas un día un hijo y lo lleves a cococho
para cruzar los charcos de una calle sin asfalto
sin que se le enfermen los pies,
lo abraces como a una nube,
te repitas en la historia como un tren de trocha imponente
rompiendo de un grito la patagonia,
sabiendo todo lo que yo no supe
y justificando cada uno de los sacrificios.
No tenga miedo si no cuidado, Camilo nuestro.
Buchones
Me dan inquina
me dan tirria
me dan odio
me dan lo mismo
pero miedo nooo...p!
Poema para Adriana
Hoy lloré como un hombre.
Me reventé todo por dentro
rodé sobre mi misma mierda
y vi mis dedos llenos de mocos pegándole
a las paredes
con una bronca que me rompía
los huesos
compañera
eran palabras.
Hoy lloré como un hombre.
Me agarré de un recuerdo pequeño
que no sé
vino a decirme
que me estaba equivocando
y me fui transformando
a medida que me quedaba ciego
a medida que perdía dientes
e hijos
me fui cayendo redondo e imperfecto
como un caracol sin cáscara
en el baño.
Azulejos y perucas no se llevan bien
cuando pinta la bronca de llorar.
No importa:
así igual terminan dando laburo.
Luego en el fondo
muy borracho pero de compromiso
ya en posición fetal
me vine en sangre como una hembra pare
para dar vida
y agarré mi fierro
y miré la noche
y reí como un niño
mirando mi Patria
puesto que no es otra cosa mirar
en el amor a la tierra
un estrellado negro cielo:
es promesa de mañana
con su tuerto ojo nocturno
y con estrella roja sangre.
Al toque sonó el teléfono:
eras vos que necesitabas
un lugar donde ir a dormir.
Y punto.
Beth 2
Estoy preocupado porque me decías
no quiero estar sola
no quiero estar sola
y mi persona tampoco podía estar sola
menos una madrugada del viento
que cachetea a los edificios
que zamarrea a la vegetación dolida
ahora que creció el arroyo Ñireco
con sus brazos de aguas marrones
que quieren abrazar a los endebles ranchos
que a su vera tienen gente adentro
que mandan su humo al cielo
que lo único que hace es observar
me eché el poncho de mi abuelo encima
traté de mejorar mi aspecto para vos
salí con lo que tenía a mano
olí a la distancia otros perros callejeros
robando basura para comer
y ellos me olían en su rincón de la ciudad
atentos como ángeles caídos
y procedí
caminando
hasta tu mate
tu llanto de llorar tu muerto
tu alivio de tenerme ahí
tu sed
tu escote de mamá separada
tu caricia de quédese conmigo
tus ganas de yo
tus gatos
tus hijo con su padre
tu hija con sus amigos
vos
yo
tu casa
mimoz.
Beth 3
Usted fue para mi un
surtido servicio de cantina.
Exhausta
Exhausta en un nubarrón
de sábanas,
empezando el viaje
de la soledad y el semen
entre las piernas
como quien digiere
lo que fui
este rato.
Un beso para vos
en la sólida pequeñez
de tu espalda laburante
que se descansa
con la tranquilidad
de no ser egoísta.
Piso un puente de ropas
que fue puesto anoche
para ir a la cocina
y veo a un hombre
en el espejo del baño.
Soy yo ese salame picado grueso:
es la única certeza que tengo
ahora que no necesito
en absoluto los favores
de la certeza.
Cuando te despiertes
voy a estar sentado
frente al furioso anaranjado del amanecer
con las cortinas corridas,
casi arrancadas,
retraído en una silla,
más desnudo que una palabra,
callado como una lengua muerta,
empotrado y con fe a tu olor
en mis pelos.
Me vas a saludar de lejos
poniéndote una camisa
como si fuera un trámite,
ya exhausta de anoche,
ya exhausta de lo que soy,
tremenda y repentina vos,
como una patada en las bolas.
Papa y cebolla.
Las horas que no duermo
son porque no he decidido si te odio
si te amo
puesto que es complicado
para un hombre de estas latitudes del viento
resistir un cachetazo de una mujer amada
es difícilcarne
es un cadenazo
un beso que las noches de mi lengua
no tocaron quizá
el jugo multifruta de tu piel
vos
Ah
Oh
mi tortilla española
mi suspiro de hijo
la voz del viento en los vientos
del sur de mi Argentina
mi voz de la tierra
esa cosa impresionante de volver a nacer
agarrado de una mujer
con ojos de estampa
es claro
todo
para mí
sobrevivir y sobreamar
no quiero morirme
menos de luto.
Un brillo en el colmillo que me queda
va a dormirte la teta
esa
que tanto has guardado para mí
mi dueña
mis gotas de nube en la ventana
mi gatillo difícil de lima de uñas de mis manos
me dolés
me cascoteás la casa
te odio
sos el vómito diario
y también sos
la cosa
que un día me salvó la vida
ronco de muerto
borrador de hombre
tu odio soy
tu podio de puta
el que se olvida
y no se lo banca soy
los mocos
las boas sobre la mesa
las bolas del otoño
la runa de tu manito
la madre de mi hijo
el olvido
aquí te deseo
aquí te moriste
aquí vomité esta mañana
todo el amor
que te tuve
y como pan duro.
Acá.
Entra
no toques
pasá
Entrá
no toques
pasa
tocá
acá
pasa
pasá.
Charla vía chat con mi amiga
ivo: hola
ivo: nunca te doy bola
ivo: cómo estás??
ML: justo te estaba por preguntar como miras el silencio
ML: ya lo se
ivo: así
ivo: como la vida
ivo: como la muerte
ivo: miro el silencio
ML: mmmmm
ivo: toy enfermito
ivo: pero
ivo: no le hace
ML: q te pasa?
ivo: me voy a morir un día
ivo: eso me pasa
ML: todos nos moriremos
ivo: vos no
ML: jajjaj
ivo: porque yo te quiero mucho
ML: tengo cancer terminal
ML: o sea sera mucho antes q muchos
ivo: yo tengo un aliento de perro
(ML está escribiendo...)
ML: jajajjaja
Beth 4
un chamamé de besos
y un latido desacompasado
pies llenoz de tierra
en la tierra seca de la mañana
el grillo que se va a hacer sueño
porque el sueño llama
una cara dolorida al espejo
que hay que curar
usted es para mi
un guijarro en la senda del clítoris
y en invierno es el sudor de otras nieves
que se hacen pura agua
y pegajoso a usted y usted a este
este es el juguete de algún viernes
un toallón amarillo y un mate y un cuidate mucho
me ponen de vuelta en mi calle.
Definiendo.
Definir la palabrota "mártir"
no es mucho más
que unos nenes
metidos en la basura
sin lágrima
con la pilcha que tienen
sin encabritarse
borroneada cuarteta de la evolución
son
son los pibe
pidiendo murriñosos que los ayuden a ya no pedir
aceptando que eso es lo normal
normal es que te levantes
y
si bien los ves
te levantes respetando al prójimo
te quites la gorra por respeto
su corazón su prole
la máquina de hacernos el pan
las pestañas al viento
el león a la furia
el beso a la patagonia
el futuro a vivir
cuidar a morirnos
ser arma
ser útil
ser bueno
reaccionar con la sien
y accionar
al último gatillo
de ternura
para volarnos
de manera genial
nuestros sesos.
pibe feliz:
mundo feliz.
y eso.