sábado, 11 de diciembre de 2010


Rejunte



A modo de prólogo: estos poemas andaban dando vueltas, los rejunté, y los puse por aquí. Notarás que no hay dedicatoria. Digamos que se lo dedico a quien lea. A vos.


                                                                                                El Ivo










Blanquiceleste.


Estoy por escribir
estoy por escribir sobre un barrilete
que yo mismo he construido
seductoramente
pa que mi hijo se conmueva
y me ayude
él
(mi hijo)
no sabe que la intención
no es remontar el barrilete
sino que transcurra
trashume
transmute
transpire
tranquilamente el viento
pero mi hijo
quiere que vuele
y luego que caiga el barrilete
y hará una analogía con eso
otro día
pero
tendrá que ir a rescatarlo a lugares
muy íntimos
le sacudirá las patadas de las nubes recíen paridas
pensará en el mundo
antes de pensar en su absurdo papá
y habrá entendido
que lo importante era
ese cielo
blanquiceleste.
Papá soltero
Cuando termine de sacudirme
del pelo del cuerpo
la tristeza y tu olor a perra
llevaré
un hueso tuyo como un tesoro
o el garrón completo
en el hocico este
que tantas botas han pateado
y tendré lágrimas y pestañas
y sabés qué?
voy a agarrar y a buscar un lugar
donde no haya buchón que lo encuentre
y con estas mismas patas
que acá viste
voy a hacer un agujero en mi tierra
y
me lo voy a esconder
para tu cachorro
y que coma un poco de ahí
es el hueso de la pata que perdiste
que el serrucho del desamor
que la puerta de un banco
la fauce de otro animal
la gangrena de una caricia
o un conductor drogado que te
lo arrancó de cuajo
es una parte tuya
lo que me quedó
lo que mordisquearemos
tu cachorro y yo
en la protección de las noches
mientras vos
empezás a ser casi feliz
mejor vestida
más urbanizada
menos pobre
y ojalá que más
porque te quiero...
y ojalá que nunca más vuelvas
porque te va a doler
lo que no vas a encontrar jamás.




 
Anécdota

Y la enferma me mordió ahí.
Justo ahí, ¿me podés creer?
Sobresaltado me empecé a manotear todo
a ver si tenía sangre
mientras ella muy en lo suyo
se me enroscaba
por otros lares de mi estructura muscular
que es mía
¡¡¡que no se come!!!
No sabía si llorar o reírme.
Me asustó.
¡¡¡AHÍ me mordió!!!
Sí, reíte vos.
No sé para qué te cuento mirá...
 


 
Ex


 Basándome en que creés
que todo es posible
¿podrás considerar que es imposible
que me olvide de que tuve un hijo contigo
aunque vos no puedas hacer lo mismo?
 


 
 
   El barro                           ("Me llamo barro aunque miguel me llame/
                                    barro es mi creación y mi destino..."
                                                                 Miguel Hernandez)


A veces barro mi rancho como si fuera una viejita
de esas pulcras aún con suelo de tierra
nunca barro de vecina chusma amiga de la policía
que se esconde al primer tiro
tampoco barro de bronca porque entonces
termino limpiando poco y nada
menos de apurada porque entonces me pongo
a la mugre del que me apure
he recicibo en virtud de no sé qué
el don y responsabilidad de manejar el barro.
 
 






Julieta.


A veces llego a mirar por la ventanota de un hotel
el lago gigante
con sus olas de manos de espuma de tercioperro blanco
pero me distraen tus tacos enormes
y tu cuerpo
acomodado a la tarde
 
y me pongo a pensar
no tanto en la pizzería donde trabajo
en una hora más o menos
si no en por qué termino acá
contigo
motocicleta de mi alma rota
y suicida
 
te digo julieta que yo de romeo
ni la palabra ni la idea
 
qué te digo?
 
albergue?
oásis?
campana?
soledad?
niña mía?
tucumana del aire?
mujer?
 
qué te digo?
 
ahora sos mi amiga
y no vas a querer verme más
 
y lo sé
 
y me pongo a penar
en cuanto evito el ascensor
y corro escalera abajo
con la sensación
de no haber estado allí
 
es difícil desconocer el afecto
o el dolor de las personas
cuando uno es pura empatía
y pura mierda y amor
todo junto
 
julieta
 
julieta
 
julieta.
 


 


Ex 2


Esta noche de hola y muzzarella
corazón
le cambio el gatillo por el gatito
el fin de las cuentas por la verdad
la cara de ojete por la burla
la parálisis por el amanecer
la ojiva del misil por la ola en tu pie
le cambio
una zurda sin maradona por una mano de Dios
le cambio el freno por un pie bonito
aborto el trabajo de parto del odio
me rastreo un lápiz pero hermoso
y trepo al aletear con
y desde mi bandera
desde acá
soy blanco fácil
y mi sangre de dulce de leche
se hace azúcar
y termina leche
cuando me besa.






 
Criogenial II

Te siento en el asiento de atrás
el abuelo maneja
te pongo el cinturón de seguridad
amo tu alma
un auto azul rompiéndose
de andar por los barrios
y llevar gentes y sueños
un día de ir a la plaza y sangrar un helado
con un rayo en la lengua
como el de miguel que no cesaba
un grito de la vida
para despertarme sobresaltado
y morir de carcajada
El abuelo y nuestra lágrima
y el fuckin punto ciego
donde te he sentado
puesto el cinturon
y te he dado la espalda
como una sombra que vuelve
un felino de la brasa
que pone de pronto
las manos en tus hombros
despues de rodearte
y te trae de nuevo a la vida
Una pirámide
el reposo de
la momia con sonrisa de polvo
y tirria
mirria.
El punto ciego de la vida
no hay franela
que lo aclare
es todo con la manito calentita
que quita la escarcha
del auto del abuelo
el pueblo del abuelo
la caricia de mi viejo
como la tuya es mía
en la mejilla esencial de la cara
amor
hermano
futuro
esperanza.
Basta de la boludez de preguntar
qué es ser Peronista.
No sé qué dijo Mao
hoy.
Me cuento los dedos
y siempre varío
de resultado depende
desde qué lado arranco
a contar.
Pienso en los panaderos
que una sobadora les llevó la mano.
Y como me varía el resultado
y para encontar la verdad
agarro
y cierro la mano.
La otra si me queda viva
la uso para acomodarte
el cuellito de la camisa
que por fin te podés poner.
Entonces basta de preguntar
qué es ser Peronista.
Mirá el escudito.
Miren el escudo
compañeros.






  
Otra anécdota.


Hay momentos en que me pica la mano
y tengo por suerte
los bolsillos rotos.
Otros días tengo cagadera.
Otros vuelvo a juntarme
con mi familia
y sé que le robé
un ángel al horror
que lo traje de vuelta
y que vendo sueños.
  
 
 
 


Amorrrr.

                               

                   (a mi hermanita)
Laura es una mujer
que yo conozco
que se presentó al mundo
como pudo
no como quiso
si no la quiero
con esa panza gigante
si no resuelvo
su soledad
no sirvo
servir es
poner la jeta
servir es adivinar
que te va a atropellar
la vida
(¡y cómo...!)
Laura es un recordatorio
en el teléfono celular
de la vida que viene
una insistencia en la punta
de aquélla montaña
una chimenea volcánica
una biblioteca
y esos coballos asquerosos
y queribles
Laura crece como un cactus
que hace casa
y raíces
como toda buena hembra.

Laura.



 

Beba la evolución.

Pero que sea agua.

Agarre el agua
y no trague:
beba.

Bese.

Hable y escuche
todavía sordo.

Mi abuela
con su bastón
me sienta de culo
a su lado
para hablarme.

Bebita la agua.

Te están llamando,
no es una confusión.

Amorrrrrr.
 
 
Ex 3


Considerando que ahora creés que nada es imposible
¿será posible que me devuelvas
la batería de cocina
el amplificador
la bodeguita para vinos
la tv
etc?
O un par de los años
que me arrancaste de la vida.
(Con las cosas de la cocina me conformo).




 
Beth


Ya en su cama la culpa no tiene hogar,
la caricia se abre con los dedos el vestido de noche,
la simple complicidad de los ombligos
es otro beso pero sin lengua,
la mañana invernal es un misterio
para usted y para mí en el patio de su casa,
y es el salto sin red
lo que nos salva de la nostalgia.
Ha preferido su cabeza no instalarse mi nombre
que si bien es breve
es un pequeño e inconfundible cuchillo
para cortar telarañas,
un cuchicheo en su almanaque,
un plato que se come con la boca
despierta y maldiciente del mimo.
Acostado en su frontera,
erecto como un soldado en la misma,
la miro con desconcierto y la agarro
como puedo por temor a que usted
se me caiga, se me quede, se me lastime,
pase del sudor a la lágrima
como quebrándose una pierna
al dar el primer paso
del camino de mil lenguas.
Digo bien si digo que su profunda belleza
esconde, como una caverna bajo el agua,
los animales más fosforescentes y ciegos
y misteriosos que un buzo triste
como el que soy
puede llegar a atrapar.
Algo de felino en mí se muerde la garra
para no dar el zarpazo y un maullido
contenido se transforma en un ronroneo
del que es mejor desconfiar.
Ahora sí puede decirse
que es usted mi amiga.
 
 
 

 
Camilo un 9 de julio.



Una tortafrita en tu mano de niño,
un nesqüí que le entibia la panza
a tu alma de angustia y risa ancestral.
De tu voz se nota que los océanos
han mordido la tierra por no gritar tu nombre,
se nota que los pájaros se llaman a silencio
y vuelan envidiosos a la ventana de nuestra casa.
Una sola lágrima tuya, grandota,
casi grosera, como una vaquita de san antonio
de agua salada, como un puñal en mi lengua,
como una cosa inexorable, brusca,
letal, hija de puta tu lágrima,
trashuma tu mejilla de la mañana.
Yo hay días que no sé qué hacer.
Yo hay días que no sé cómo hacer.
Tengo que poder con todo,
salir a patearle los dientes a la resignación,
quitarme el sueño,
ponerle pantalones a la voluntad,
acurrucarme en las penumbras de mi edad,
oir la flauta del afilador
en la inmensidad del barrio sitiado por el tráfico
de paco y desocupación,
mirar el patrullero de reojo por si acaso
se le escapa a un imbécil un tiro
y al mismo tiempo ver la belleza de una mujer
con las tetas insolentes en la camisa medio abierta,
la mano ruda y áspera de mi amigo el gringo josé
que cría flores por los jardines del pueblo
y safó del chupi,
mis vecinos opacos por las veredas calculando fechas,
la feria de artesanos y el concejo municipal
donde la madre de todas las artes
contrajo una estupidez de bodoque.
Pero tu lágrima, Camilo...
¿Dónde aprendiste a llorar así?
Si papá te dijo que tuvieras cuidado,
si soy lo más grande que hay,
si vivo cuidándote la espalda,hijo,
quién, qué, por qué, cuál es la idea macabra
de hacer llorar a un niño?,
cuál es el divino plan que contempla
que es necesario que llores?
Con una margarita y un alambre vengo, mi amor,
a arreglar y perfumar tu motor de abeja,
con una espalda de ogro verde que te hace reir
vengo a hacerte el aguante,
a escupir al comisario de tu dolor,
a mearle la bota a la alcahueta de la muerte,
a cuetear al diller del qué me importa;
acá viene papá
a ver qué carajo pasa,
porque si no estoy hablando giladas,
porque si no no me funca el universo
y quiero ver esa vaquita de san antonio salada
y solitaria como yo
abrir las alas
y volar de tu cara
para ir a cumplirte un deseo
como ser puede ser por ejemplo
tengas un día un hijo y lo lleves a cococho
para cruzar los charcos de una calle sin asfalto
sin que se le enfermen los pies,
lo abraces como a una nube,
te repitas en la historia como un tren de trocha imponente
rompiendo de un grito la patagonia,
sabiendo todo lo que yo no supe
y justificando cada uno de los sacrificios.

No tenga miedo si no cuidado, Camilo nuestro.
 
 
 

 

Buchones 

Me dan inquina
me dan tirria
me dan odio
me dan lo mismo
pero miedo nooo...p!
 
 


 
Poema para Adriana 

Hoy lloré como un hombre.
Me reventé todo por dentro
rodé sobre mi misma mierda
y vi mis dedos llenos de mocos pegándole
a las paredes
con una bronca que me rompía
los huesos
compañera
eran palabras.
Hoy lloré como un hombre.
Me agarré de un recuerdo pequeño
que no sé
vino a decirme
que me estaba equivocando
y me fui transformando
a medida que me quedaba ciego
a medida que perdía dientes
e hijos
me fui cayendo redondo e imperfecto
como un caracol sin cáscara
en el baño.
Azulejos y perucas no se llevan bien
cuando pinta la bronca de llorar.
No importa:
así igual terminan dando laburo.
Luego en el fondo
muy borracho pero de compromiso
ya en posición fetal
me vine en sangre como una hembra pare
para dar vida
y agarré mi fierro
y miré la noche
y reí como un niño
mirando mi Patria
puesto que no es otra cosa mirar
en el amor a la tierra
un estrellado negro cielo:
es promesa de mañana
con su tuerto ojo nocturno
y con estrella roja sangre.
Al toque sonó el teléfono:
eras vos que necesitabas
un lugar donde ir a dormir.
Y punto.





Beth 2 

Estoy preocupado porque me decías
no quiero estar sola
no quiero estar sola
y mi persona tampoco podía estar sola
menos una madrugada del viento
que cachetea a los edificios
que zamarrea a la vegetación dolida
ahora que creció el arroyo Ñireco
con sus brazos de aguas marrones
que quieren abrazar a los endebles ranchos
que a su vera tienen gente adentro
que mandan su humo al cielo
que lo único que hace es observar
me eché el poncho de mi abuelo encima
traté de mejorar mi aspecto para vos
salí con lo que tenía a mano
olí a la distancia otros perros callejeros
robando basura para comer
y ellos me olían en su rincón de la ciudad
atentos como ángeles caídos
y procedí
caminando
hasta tu mate
tu llanto de llorar tu muerto
tu alivio de tenerme ahí
tu sed
tu escote de mamá separada
tu caricia de quédese conmigo
tus ganas de yo
tus gatos
tus hijo con su padre
tu hija con sus amigos
vos
yo
tu casa
mimoz.
 
 
 
 
 
 
Beth 3

 
Usted fue para mi un
surtido servicio de cantina.


 



 
Exhausta

Exhausta en un nubarrón
de sábanas,
empezando el viaje
de la soledad y el semen
entre las piernas
como quien digiere
lo que fui
este rato.
Un beso para vos
en la sólida pequeñez
de tu espalda laburante
que se descansa
con la tranquilidad
de no ser egoísta.
Piso un puente de ropas
que fue puesto anoche
para ir a la cocina
y veo a un hombre
en el espejo del baño.
Soy yo ese salame picado grueso:
es la única certeza que tengo
ahora que no necesito
en absoluto los favores
de la certeza.
Cuando te despiertes
voy a estar sentado
frente al furioso anaranjado del amanecer
con las cortinas corridas,
casi arrancadas,
retraído en una silla,
más desnudo que una palabra,
callado como una lengua muerta,
empotrado y con fe a tu olor
en mis pelos.
Me vas a saludar de lejos
poniéndote una camisa
como si fuera un trámite,
ya exhausta de anoche,
ya exhausta de lo que soy,
tremenda y repentina vos,
como una patada en las bolas.
 




Papa y cebolla.


Las horas que no duermo
son porque no he decidido si te odio
si te amo
puesto que es complicado
para un hombre de estas latitudes del viento
resistir un cachetazo de una mujer amada
es difícilcarne
es un cadenazo
un beso que las noches de mi lengua
no tocaron quizá
el jugo multifruta de tu piel
vos
Ah
Oh
mi tortilla española
mi suspiro de hijo
la voz del viento en los vientos
del sur de mi Argentina
mi voz de la tierra
esa cosa impresionante de volver a nacer
agarrado de una mujer
con ojos de estampa
es claro
todo
para mí
sobrevivir y sobreamar
no quiero morirme
menos de luto.
 
Un brillo en el colmillo que me queda
va a dormirte la teta
esa
que tanto has guardado para mí
mi dueña
mis gotas de nube en la ventana
mi gatillo difícil de lima de uñas de mis manos
 
me dolés
me cascoteás la casa
te odio
sos el vómito diario
y también sos
la cosa
que un día me salvó la vida
ronco de muerto
borrador de hombre
tu odio soy
tu podio de puta
el que se olvida
y no se lo banca soy
los mocos
las boas sobre la mesa
las bolas del otoño
la runa de tu manito
la madre de mi hijo
el olvido
aquí te deseo
aquí te moriste
aquí vomité esta mañana
todo el amor
que te tuve

y como pan duro.
  




Acá.



Entra
no toques

pasá

Entrá
no toques

pasa

tocá

acá

pasa

pasá.





Charla vía chat con mi amiga

ivo: hola
ivo: nunca te doy bola
ivo: cómo estás??
ML: justo te estaba por preguntar como miras el silencio
ML: ya lo se
ivo: así
ivo: como la vida
ivo: como la muerte
ivo: miro el silencio
ML: mmmmm
ivo: toy enfermito
ivo: pero
ivo: no le hace
ML: q te pasa?
ivo: me voy a morir un día
ivo: eso me pasa
ML: todos nos moriremos
ivo: vos no
ML: jajjaj
ivo: porque yo te quiero mucho
ML: tengo cancer terminal
ML: o sea sera mucho antes q muchos
ivo: yo tengo un aliento de perro

(ML está escribiendo...)
ML: jajajjaja





Beth 4

un chamamé de besos
y un latido desacompasado
pies llenoz de tierra
en la tierra seca de la mañana
el grillo que se va a hacer sueño
porque el sueño llama
una cara dolorida al espejo
que hay que curar
usted es para mi
un guijarro en la senda del clítoris
y en invierno es el sudor de otras nieves
que se hacen pura agua
y pegajoso a usted y usted a este
este es el juguete de algún viernes
un toallón amarillo y un mate y un cuidate mucho
me ponen de vuelta en mi calle.
 



  
Definiendo.
  

Definir la palabrota "mártir"
no es mucho más
que unos nenes
metidos en la basura
sin lágrima
con la pilcha que tienen
sin encabritarse
borroneada cuarteta de la evolución
son
son los pibe
pidiendo murriñosos que los ayuden a ya no pedir
aceptando que eso es lo normal
normal es que te levantes
y
si bien los ves
te levantes respetando al prójimo
te quites la gorra por respeto
su corazón su prole
la máquina de hacernos el pan
las pestañas al viento
el león a la furia
el beso a la patagonia
el futuro a vivir
cuidar a morirnos
ser arma
ser útil
ser bueno
reaccionar con la sien
y accionar
al último gatillo
de ternura
para volarnos
de manera genial
nuestros sesos.
pibe feliz:
mundo feliz.
y eso.
 





 

domingo, 28 de noviembre de 2010

Qosco y otros poemas



 

 Qosco  
  y otros poemas   





















 
Prólogo


Estos poemitas están colocados en desorden cronológico, así que vienen a ser algo así como cuando uno tiene la baraja acomodada luego de ganar un solitario y se le caen las cartas al suelo. Asombrosamente, me agradó el orden de la caída. Al lector le corresponde levantarlas.

                                                                 El Ivo.
















                       Dedicado a vos Magali , y a tu corazón peruano que le devolvió el sol a mis huesos



















El mate un miércoles de lluvia


Y la soledad de un hombre
es algo muy tierno

antes de que se hierva el tarro que uso por pava
me habla el agua desde adentro
y la aparto del fuego
como ya los fríos van calmándose
aprovecho que es miércoles y llueve
para sacar un rato las plantas afuera

preparé el mate amargo
y me espera al borde de la mesa
sin intenciones de suicidio ni de ser tirado
en un descuido sino simplemente
esperando a que lo levante al pasar

simple también tomo mis remedios
me pongo las gotas
me corto las uñas de las patas
y siento un tic y un tac por tijeretazo
sobresaliendo sobre el murmullo de las chapas del techo

y la soledad de un hombre
es algo muy tierno

resigné el apuro de correr
como un desesperado a la avenida
y con la ventana de hoja abierta
y su falda de cortina
olí mi calle de tierra mojada

iba a encender la radio pero
me olvidé porque chupaba un mate
y me fui de viaje a un recuerdo
y bajo la barba
medio mordiendo la bombilla
se me hizo una mueca de risa

y la soledad de un hombre
es algo muy tierno

oportunamente ocurren golpes
de esperanza en una muchacha
que uno deja ir porque tiene miedo
lisa y llanamente a revivir
los golpes en el suelo

a pesar de esto el mate no me lo tomo tibio
esta mañana de miércoles
y me preparé la ropa pa salir
a trabajar en la construcción
de un país donde las sombras
signifiquen abrigo y no muerte

y la soledad de un hombre
es algo muy tierno.


                            6 de octubre de 2010, 8.27  am

                                              



Qosco

                                                   "¿Encontraía a La Maga?..."
                                                                         Julio Cortázar


Me has devorado la mañana
me has demorado el dolor
llegaste con tu calor de Qosqo
me mordió un cuzco en la calle
he sabido entenderte pequeña
Qosqomanta Warmi
de pie frente a un lienzo
pincel en mano
sola
solo
te entendí
oí tus aviones
oliste mi día de sol con llanto
y eu tu tormenta con esperanxa

temblé con tu silencio igual al mío
bajé y subí escaleras
salí a la calle y estabas ahí
haciendo un beso conmigo
un abrazo
la vida. 





Resistirse al filo


                   "...y miro con cariño las navajas..."
                                          Miguel Hernandez


Cuando están dándose horas extrañas
comienzo a observar con cuidado
la sangre de las muñecas

Ellas no bailan

no sonríen ni lloran eternamente
ningún niño les hunde los ojos de muñeca
no usan pequeños vestidos
no saben del reloj
laten como caballos furiosos
crujen cuando se secan
se desnudan para trabajar
les duelen las esposas

ay mis muñecas...

venas verdes mis muñecas

solo me esperan
mientras de reojo atiendo
a este fierro afilado ...

digo:
"Todavía no"
y un arrebato gigantesco
de sangre
se me queda en el alma
y me transforma

me caigo al piso por no pisar un escarabajo
trepo a una mujer para
no odiar la vida
o no amar la muerte
y ella llora
porque hizo el amor

me doy un beso

me dejo la bárbara

curso antropología en la universidad de mí mismo

escupo un chicle de los que pintan la lengua

ruedo por el barranco y me lacero y me río

pesco un resfriado en el rio

traduzco una ciudad en bosque

regreso

luego de haber observádolas
con detenimiento
midiendo su longitud
su destino
su boca abierta
su horror
las acaricio
y las pongo bajo las mangas de la camisa

son mis muñecas

esto quizá sea
lo más parecido al orgasmo
de una sombra resistente.





Azufre y saliva


Cuando a estas hondas
zonas donde el azufre amarillo
ha ido dejando su color, su fino polvo
que huele a demonios y masacre,
llega tu persona con vestidos colorinches
como una foto del verano, un caramelo entre los dientes,
a mi se me abre la puerta de allá,
a mi se me ocurre la alegría como a otro
se le ocurre subir a un tren,
como a otro contar migas de pan
o besar la cabeza de un niño a otro.

El infierno está aquí.
Siempre está, se te hace costumbre,
te sentás en el inodoro
y tu compañero de celda que lee en la litera
y es lo mas normal del mundo
y encima es un fantasma común e inerte.
A veces quedo mirando
la boca del inodoro y pregunto
si ese agujero lleno de sarro llevará a algún lado
o si de allí vienen las cosas.

Con todo, te aparecés en la puerta
porque a vos los cancerberos te hacen fiesta,
no sé por qué,
será tu voz, tus botines,
tu sombrero ridículo que te da ese aire de inocencia.
Es cuando sé que casi estoy suelto
y mi compañero de celda abre la boca incrédulo
y todos se te quedan mirando
y los cancerberos te siguen pero muy sumisos
casi echados tratando de lamerte las manos
como si quisieran una caricia.

Pura sonrisa llegás a la puerta de esta jaula
y me mirás de costado en los barrotes.
Estirás la mano para quitar los cerrojos y de pronto
las bestias salen de su éxtasis estúpido
comprendiendo la situación y empiezan a mostrar los dientes
y emitir ese sonido infernal,
listos para destrozarte.

Y es un solo movimiento.

Es solo un segundo que girás sobre tu eje
y de un solo machetazo les cortás la cabeza.

Un solo golpe.

Un solo golpe
y en el mismo giro dejás caer el arma al piso
porque no va a ser necesario nunca mas
según vos.

Abrís la celda.

Impecable empezás a caminar hacia la puerta de salida
desde donde se adivinan verdes árboles,
el cielo celeste y blanco,
unos ruidos de ciudad viva. Te sigo.

Una vez afuera me soplás el polvo amarillo de la cara
y me limpiás con tus manos sin sangre
las mejillas para saber bien quién soy.

Alcanza por demás que me digas
“ya podés abrir los ojos”
para estremecerme por última vez
y al hacerlo, al abrirlos,
como hace un rato separé los labios
para esclarecernos en este beso,
vos no sabés lo que has hecho:
al momento de convidarme a las salivas,
lo que hacés es nada más ni nada menos
que devolverle a un hombre su Libertad.




El caserón


Sentados en el techo de este caserón,
pensando en arreglar las tejas.

vos sentada hacia un lado,
yo hacia el otro,
en un techo a dos aguas.

apoyados uno en el otro,
otro en la una.

la tarde es fría pero el paisaje
urbano y hermoso.

la gente es pequeñita.

un obrero saluda desde un techo
justo enfrente, como a una cuadra.

saluda porque a estas alturas
es raro encontrarse gente.

serruchamos las ramas de un árbol
entre los dos.

juntamos un poco la madera del patio
atentos a la gata porque andan
otros gatos que te la pelean.

un chimango da vueltas curioso.

tu papá no vino a hacer su ronda.
tu familia no me quiere.

a la noche hacemos algo al horno
y tomamos un buen vinito.

sé que esta paz burguesa no es para mí
pero no sé si aquélla guerra
que late luego del patio
de este caserón lo es.

aprendí a que sigo vivo
no en las condiciones de un ladrillo
pero en las de un meteorito
en picada tampoco.

con vos cerca todo conspira un sentido.

pero es demasiada paz.

pero es demasiada guerra.

no será sano a la larga que me quede quieto
pregonando ser un individuo feliz.

soy parte del mundo.

a la larga espero entiendas por qué
mañana, o pasado,
o en unos meses tendré que irme
y terminar llorando
como te lloro ahora
frente a este mediocre intento
de comunicarme en el tiempo,
con la bronca de saber
que esto es lo que debo hacer
para que conserves esa paz,
para que termine esta guerra.






A las compañeras


Flaca
qué bien te queda el celeste y blanco
¿te afanaste el cielo?
¿vivís de eso?

decíme qué hacés
con esa bandera en los hombros
bailando en el cordón de la vereda
de la democracia

explicame qué grito cósmico
se te metió por la carótida
y te avanzó al corazón
para que seas el cáliz de madera
de una revolución en la calle

decíme! porque es un deber militante
romperme la cuna
donde duerme el bebé
que ya es hombre

decíme! porque conmigo va muerta la muerte
y la sopa de lápida
es para quien ostenta su fealdad
de torturador de inocentes
y no somos así

y decíme! porque no me sirve
saber la técnica de los versos
si los versos son eso
y no se hacen pecado de amor

qué hacés
no seas mala
no seas tan linda
bailando con mi bandera en los hombros
tu blanquiceleste tarde
de mayo

carajo tu sangre de redoblante y bombo
¿cómo hay alguien que no aprecie
tu velocidad de piel argentina
tu panza de mujer revolucionaria?





Criogenial


Y he aquí mi humildad.
La calle me llama.
La pobreza hierve con su sangre negra
y voluntariosa,
esa que llevamos.

Sé la salida del laberinto.

¿Yo olfatié la ternura
y me sacan la teta?

Aquí vuelvo.

Que me abrigue el necesitado
que el necesitado
de abrigo yo soy.

Frente a la selva egoísta revienta
un grito
un coso
algo indescifrable
un nene.

Voy corriendo al bosque
y voy armado desesperado de ayudar,
con lo güevos en la garganta
pero decidido.

Cuando vuelva,
de mi fuego quedará un rescoldo
pero el nene
ya conocerá el fuego.





Julieta


A veces llego a mirar por la ventanota de un hotel
el lago gigante
con sus olas de manos de espuma de tercioperro blanco
pero me distraen tus tacos enormes
y tu cuerpo
acomodado a la tarde

y me pongo a pensar
no tanto en la pizzería donde trabajo
en una hora más o menos
si no en por qué termino acá
contigo
motocicleta de mi alma rota
y suicida

te digo julieta que yo de romeo
ni la palabra ni la idea

qué te digo?

albergue?
oásis?
campana?
soledad?
niña mía?
tucumana del aire?
mujer?

qué te digo?

ahora sos mi amiga
y no vas a querer verme más

y lo sé

y me pongo a penar
en cuanto evito el ascensor
y corro escalera abajo
con la sensación
de no haber estado allí

es difícil desconocer el afecto
o el dolor de las personas
cuando uno es pura empatía
y pura mierda y amor
todo junto

julieta

julieta

julieta.





Postoperatorio


Los postoperatorios de tu cirujía violenta
son lentos son
como cicatrizar con lepra
como cruzar tuerto la calle
y tratar de mirar a los dos lados

tus besos son la acupuntura de mi ojo
en las mañanas de perros caídos
en la cédula caduca de identidad
en el cuil de mi existencia
en el jardín de este infantil

a veces como hoy agarro
toda la bronca y me pregunto qué
o sea qué quiero decir
qué quiero poner en una hoja
qué viento hace justamente hoy

luego me subo a mi mangrullo
me siento al lado del tanque de agua
cerca de las nubes mi nena
donde me visitan gorriones
y me sacude el  " compadre de los pueblos"

allá abajo hay un charco
una mata de mosqueta
una mujer con vestido y esperanza
una perra labradora
una carcajada de niños

debo morir un día
todavía no porque no hay apuro
y mirar las cuencas vacías de la muerte
y llenarlas de vida
dejando ojalá la posta

soy el terror del invierno
el besador de tigresas
la tierra que piso se me mete entre los dedos
de las patas desnudas
y me dice cómo andar

dice el monto minero
que es muy difícil ser humilde cuando uno
es brillante
y no he oído otra frase más cargada
de humildad

hoy es viernes para todo el mundo
y el roedor de mi pecho
a pesar de las uñas
no me quiere herir
no me quiere hacer mal

la verdad que es primavera
y me cruzaría la cuidad
anque riesgo
para mirarte a los ojos con mi ojo
y tocarte la teta de la risa

te reíste?

viste que no era el fin del mundo?





Bronca


Soy el rengo parado en la vía
con ojos de aguacero de salmuera
mirando con bronca el tren,
porque soy bronca soy putrefacción;
lo que queda de mi corazón verde
es un bulto de gusanos
en la ingle de la vida,
es un prometo pero no te cumplo
de guardapolvo blanco
con un hombre llorando ensangrentado,
un punto imperceptible
de la bruta carcajada
del universo,
un cadi inocente de la abulia
de los antropólogos,
un messenger sin dirección,
un asiento sin culo,
un abrazo al árbol de la ausencia,
una manga de pelotudos
en un cafe de izquierda
-siempre mejor que una manga
de asesinos en una cueva-,
unitarios y federales
a roscazos en el país de mi hígado
pero
yo sé
con quién estoy,
qué soy cuando siendo
ando sobre la sombra de mi poeta
que no tiene nombre pero sí Patria
del poeta que no quería ser poeta:
armando,
oliverio,
el chiqui falcone,
juan,
homero,
mario
y rodolfo también con su perrito
soñador
que ni morder pudo
sabía
que lo importante ni siquiera es uno
sino muchos
como tantos otros...

este dedo que mueve el cafe
de un pocillo negro está enojado
con el resto de los besos de la tarde
porque los versos de la tarde
no salen a alumbrar
sino a esperar la oscuridad.

y oscurece...

y los besos dónde están?

qué soberana mierda la noche
cuando oscurece sobre
la bondad del hombre
con su gonorrea llena de ardor
y macabra alegría
y odio al próximo
qué horror
qué horror

qué horror
solo caerse sobre las teclas
como una mano cortada
por una máquina cayendo
ante el grito aterrado
de un pobre obrero
que a la vez es
un obrero pobre
y ahora manco.





Un momento

         (pa tí, que me condenabas al anonimato)
  
Con mi rodilla izquierda en el piso
estoy frente a vos
sentada en una silla
  
ya pasaron más de dos años
desde el último beso
y de lo único que no se me pasaron las ganas
es de seguir militando
  
no hay mucho para decir
porque no me interesa lo que has hecho

en el tiempo que no estuviste
ni estuve
  
apoyo mi cabeza en tus piernas para
que llores sobre mi
y sangro en tu ropa
desde el sitio de siempre
esa lágrima
con raíz un montón negra
que te ensucia los jeans
  
luego trepo hasta tu boca
y estás ahí
ya no sos ni el sueño ni la pesadilla
sos vos
dolida
tierna
celestial
uñas largas
sola
ola
marina
llanto
sos vos

lo que dice tu anorexia solitaria
lo intenta curar mi pan de siempre
mi leche tibia
mi poema en tus ojos enormes
mis dedos mimosos
los dientes que tengo
el sexo como herramienta del amor
  
afuera me llama un país para que transforme
  
sólo he venido un momento para no dejarte sola

duchate
  
yo me voy a la calle con tu olor.




Borroneada repentina luego de tarde con barómetro


Lo que se aprende en la no asfaltada ruta del concierto universal
es:
a Sí! trocar la radiación de la tarde en la oreja sin odio,
a ponerse el loro del asombro en la sabiduría del ejército o ejercicio,
la bermuda en el cuerpo del que farfulla desnudo,
la gimnasia del otoño en la verdulera que tocan los dedos mochos
de la noche,
la voz de lo pingüino en un mundo cagado de calor,
el trompazo de la vida con una gamba herida por un tiro anónimo,
la ginebra del sapo en una mesa silenciosa,
dulce de leche del héroe que salvó negro como era
al que buscaba romper el odio con una caricia
y por eso se hacía santo y espada,
espalda con espalda  con un grito de paz antes que guerra,
la semblanza inevitable del héroe que llora en soledad.
gruñona la tarde no sabe su asunto, acaso
nosotros dejemos el yoísmo en el esparto de un sombrero
hecho para sostener el sol,
güérfanos de las putrefacciones o putrefactos al fin,
volviéndonos momias de tierras rojas,
praderas y nieblas de patagonias lejanas,
imprentas de gritos con el volúmen ahogado pero gritos,
vergazos en los tobillos de malos curas,
abrigo siempre de los abrigos.

Condiciones de la soledad Gigannnte del universo.

Yo puedo escribir cosas
que no tienen que ver
con lo que entienda la soledad
de mi gente.

Pero es un lujo que no quiero darme.




  
Alta mira


Será que el bosque de noche me pone
en un lugar donde me siento vulnerable

me pongo a beber del lago
con su sabor a deshielo
su bronca de Patagonia
la ternura del cielo inédito

esta tierra entre los dientes
que me acerca a la hembra
como si me das una mano desde arriba
o yo doy desde un escalón una mano

me gustaría amplificar todas las voces
con esta forma que tengo
de describir nuestra idea
de sacarme todas las camisas

y ay! cuando las camisas de fuerza son mis camisas
cuando la casa sin llave
asusta a los dueños de los candados
que de cándidos no tienen nada

al seguir en la ruta me encuentro
con la belleza y tiemblo
sin miedo sino de alegría
por amar la utopía

inventarme un cuento de compañera
a la vereda de una calle
parece una cosa para ver con ternura
para decir que pobre flaco no entiende nada

soy la canción hecha vecino
cruzando el ripio de lo desconocido
jugando y juzgando qué es lo puro
con la soberbia del sobreviviente

apenas mires esto pensás

también decís "¿qué onda este flaco?"

aguardo una sentencia tuya
segura y definitiva
para mandarme de cráneo
a quedarme contigo para siempre

el sayo mujercita
no es para vos si no
tu responsabilidad
es quitarte el hábito
de no ser una revolución por vos misma

te estoy esperando

no tardés que pierdo el bondi.





A mis cachorros


Por alguna razón se te va a hacer luz la media sombra
no va a haber alambres ni jaulas en el medio

por alguna razón vas a criar pajaritos y perros
aunque tengas que limpiar mierda todo el tiempo

por alguna razón vas a encontrarte de trompa
con otra trompa para trompudear un beso

por alguna razón no vas a querer negociar la sangre
de nadie bajo ningún pretexto (ojo, no tengas miedo)

por alguna razón se te van a abrir las nubes
y van a poner las luces la pata en el suelo

por alguna razón vas a recordarme y llorar de risa
en algún momento

por alguna razón vas a sacarte las medias
como quien busca no tener miedo

por alguna razón vas a continuarme rotundo
soberbio, más bonito que yo, en el tiempo

y si así no fuere, que Dios y La Patria
se los demanden.